domingo, 14 de febrero de 2010

El amor y la amistad

"El Amor nunca necesita tiempo. Pero la Amistad siempre necesita tiempo. Cada vez más y más y más tiempo, hasta muy después de la medianoche.

Cuando Gahagan llevaba a cabo esas chifladuras que pregonaban su pasión hacia Joan Varney, casi no necesitaba tiempo. Cuando se lanzó sobre ella en paracaídas, mientras ella salía de la iglesia de Bournemouth, naturalmente el descenso fue raudo. Cuando rompió un pasaje de regreso que le había costado centenares de libras, a fin de permanecer media hora más con ella en la isla de Samoa , únicamente se trató de media hora más. Cuando cruzó a nado el Helesponto en imitación de Leandro, fue para disfrutar exactamente de treinta y cinco minutos de conversación con Hero. Pero es que el Amor es así. Es cosa de grandes momentos; y se alimenta del recuerdo de momentos. Quizá es un débil espejismo; quizá, por el contrario, sea eterno y esté más allá del tiempo. Pero la Amistad insume tiempo. Cuando el pobre Gahagan tenía una auténtica amistad espiritual con una persona, estaba dispuesto a quedarse hablando con ella hasta muy después de la medianoche. Y ¿con quién había tanta probabilidad de que tuviera una auténtica amistad espiritual como con una actriz irlandesa que estaba versada especialmente en Shakespeare?...

Mr. Pond ya comprendía mucho. Conocía bastante al ser humano como para saber que todo hombre necesita un amigo, y si es posible una amiga, con quien poder charlar hasta ponerse morados. "

Extracto de "El crimen del capitán Gahagan"
de G.K. Chesterton

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